Este 17 de enero no solo se genera un cambio político en el país con la elección de Sebastian Piñera como presidente de Chile, sino que también esto trae consigo un nuevo escenario para los medios de comunicación, tanto a nivel nacional como regional. Medios como la Nación que evidencio su opción presidencial por Eduardo Frei en gran parte de la campaña de segunda vuelta mostró en su portada del día 18 de enero su reconocimiento al juego democrático, cosa que para muchos había quedado en entredicho por su apoyo a explícito a Frei. Los demás medios de circulación nacional como La Tercera y El Mercurio resaltaron una imagen esperable del triunfo de Piñera (el fin de los gobiernos de la Concertación en le primero y por otro la masividad de los festejos, siendo no menor la llegada al poder de la derecha por las urnas desde la década del 50). Por su parte la elocuencia de elmostrador.cl puso de relieve también el fin de un ciclo, que aventura nuevos horizontes en la política y en los medios.
Es referente a este punto donde los desafíos se aceleran, ha sido evidente durante los años de gobierno de la Concertación su poca preocupación por levantar y apoyar proyectos periodísticos, social y políticamente afines, con una línea de causar el menos ruido posible a la derecha económica y política del país. Es así como diferentes iniciativas periodísticas se mantiene como semanarios o simplemente tuvieron una presencia relativa en los kioscos y debieron cerrar, otros como el diario La Época lograron aguantar algunos años de Democracia y finalmente cerraron. La política comunicacional de los ministerios y de los políticos de la Concertación estuvo en: Cuñas en Tv o invitados a programas de conversación o panelistas; las entrevistas en el Decano, los suplementos del domingo o las páginas sociales de las actividades post19 horas. Si a eso le sumamos, la alimentación con trascendidos para lograr dividendos políticos o “quemar” a algún adversario en los ministerios o en el partido, nos encontramos con medios que “se dejaron” utilizar para ayudar a cavar la historia de una coalición (Concertación) que por sus propios errores y disputas de poder, con el apoyo de los medios, lo llevaron al desencantamiento y lejanía con la ciudadanía y sus adherentes .
Hoy por hoy el desafío es mayor para la coalición perdedora, no hay medios escritos afines a su ideario, si a eso le sumamos la amplia cadena de diarios regionales de El Mercurio, que han jugado roles trascendentales en campañas contra alcaldes y concejales concertacionistas, el escenario se avizora complicado. Los canales de TV, salvo la independencia que debe tener Canal 13, los canales Mega y Chilevisión con sus líneas editoriales y desde marzo TVN, los espacios de injerencia concertacionistas disminuyen considerablemente. En radio es mas amplio el espectro y mas segmentados los públicos, lo que da mayores posibilidades de presencia mediatica en ellos, ahí encontramos la red de radios de Ibero América Radio Chile, perteneciente al Grupo PRISA (ligado al Partido Socialista Español), por ejemplo.
La Concertación no solo tendrá que reinventarse políticamente, sino que también mediaticamente, ya no bastará la cuña televisiva, ya que se cubrirá para manetner el equilibrio en la Tv pública, los otros medios no tendrán la obligación de hacerlo.
El escenario de medios tradicionales se presentará complejo, y por su parte los digitales están abiertos y poco valorizados por la clase política, no así por parte de los ciudadanos. ¿Cómo enfrentar estos nuevos tiempos sin la seguridad de cobertura de medios y en tiempos de blogs, podcast, streaming, twitter y facebook entre otros?, será parte de los desafíos de los políticos concertacionistas nacionales como también regionales, donde se tendrán que tomar en serio su presencia y relación con los medios.

